Informe Latinoamericano - 30 de enero de 2009 (ISSN 1741-7317)

CUBA: Fidel re-emerge para saludar la "honestidad" de Obama

Centroamérica y Caribe 30 January 2009 Modified: 30 January 2009 201 views

La especulación acerca de su salud pudo haber crecido luego de un silencio de cinco semanas, pero Fidel Castro no iba a perder la oportunidad de hacer un comentario sobre la asunción del undécimo presidente de EU desde la Revolución Cubana. Barack Obama es el primero de esos 11 en recibir un elogioso tributo de Fidel. Irónicamente, él también provee una mayor amenaza, en teorí­a, a la continuada supervivencia de la Revolución que sus 10 predecesores inmediatos. En la práctica, con la excepción de levantar unas pocas restricciones, sus polí­ticas podrí­an no diferenciarse grandemente de las de esos predecesores.

Castro hizo caso omiso de los rumores sobre su inminente deceso al reunirse con la Presidente de Argentina, Cristina Fernández el dí­a después de la asunción de Obama. Es mismo dí­a fue publicada una de sus “Reflexiones". El escribió: “Personalmente, no tengo dudas sobre la honestidad de Obama [...] pero no obstante sus nobles intenciones, aún hay muchas preguntas por contestar. A modo de ejemplo, me pregunto: ¿Cómo podrí­a un sistema despilfarrador y consumista por excelencia preservar el medio ambiente?".

El dí­a siguiente, Castro publicó otra “reflexión". De nuevo, elogió a Obama por la “sinceridad de sus palabras" pero se preguntaba, “ ¿Qué hará él cuando el inmenso poder que ahora él tiene haya probado ser absolutamente inútil para superar las insolubles contradicciones antagónicas planteadas por el sistema?". El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez , planteó exactamente la misma pregunta una semana antes, en lo que parece ser una estrategia para comprometer a Obama [IL-09-03].

Mejorar las relaciones con EU bajo Obama, podrí­a ser un gran desafí­o para la Revolución en su 50mo año, lo que explica porqué el Presidente Raúl Castro aprovechó su discurso nacional del 1 de enero para advertir sobre la tentación de sucumbir ante “los cantos de sirena del enemigo". Y además, urgió “al liderazgo histórico de la Revolución que prepare a las nuevas generaciones [...] para conducir hacia adelante el proceso revolucionario" [IL-09-01].

La decisión de Obama de designar a Hillary Clinton como secretaria de estado, sugiere que Raúl Castro puede no necesitar preocuparse. Durante sus duras contiendas en las primarias Demócratas, Clinton propinó uno de sus más fuertes golpes cuando asedió a Obama por sus ingenuas ideas en polí­tica exterior. Celebrar conversaciones frente a frente con lí­deres de paí­ses calificados como “rogue states" (que abarca desde “estados delincuentes" hasta “terroristas") por la administración Bush fue una de esas ideas. La elección de Obama, de nombrar a Hillary Clinton, significa que esa “diplomacia directa", bienvenida por Raúl en varias ocasiones, podrí­a ser pospuesta. En la audiencia de confirmación en el senado, el 13 de enero, Clinton no hizo mención a esas conversaciones. Ella subrayó el compromiso de Obama de eliminar las restricciones a las remesas y los viajes a Cuba de familiares que viven en EU, pero se concentró en la “oportunidad" que tiene Cuba de “dejar en libertad a los prisioneros polí­ticos" más que en la “oportunidad" que tiene EU de re-engranar no sólo con Cuba sino con América Latina.

  • Chávez escribirá sus propias “reflexiones"

El Presidente Hugo Chávez adoptó un nuevo medio para comunicarse con la nación: escribir. Su programa semanal transmitido por radio y televisión, ahora será complementado por su columna “Las Lí­neas de Chávez ", tres veces por semana. Juzgando por la primera contribución, el contenido diferirá de las enmarañadas reflexiones sobre asuntos internacionales que caracterizan las “Reflexiones" de Fidel Castro. Chávez se orienta a polarizar el debate ante el referéndum del 15 de febrero sobre la enmienda constitucional que permita la reelección continuada. El estigmatizó a la oposición como optando por la negación: antipatriótica, contra la bandera, anti-Venezuela, anti-Bolí­var.